Anécdota de Plutarco, el Zar de Mexico

Alguien me compartió para compartir (tipo cadena) esta anécdota atribuida al Zar Mexicano de la política, Plutarco Elías Calles, que por cierto hay esta otra anécdota breve pero veridica , que de cuando fue expulsado de México por ordenes de Lazaro Cardenas, cuentan que en la noche del 9 de abril de 1936, veinte militares y ocho policías armados entraron en la hacienda de Santa Bárbara, propiedad de Plutarco Elias Calles, mientras este se encontraba reposando en su cama leyendo “MI LUCHA”, el libro de Adolfo Hitler, para comunicarle de la orden del Sr presidente Cárdenas,..

Pero siguiendo con la otra anécdota ficticia que me pidieron compartir (la cadena) y que dice asi,…

“ En una de sus reuniones, Plutarco Elías Calles, solicitó que le trajeran una gallina.. La agarró fuerte con una mano y con la otra empezó a desplumarla.

La gallina desesperada por el dolor intentó fugarse, pero no pudo.

Así logró quitarle todas las plumas.. y les dijo a sus ayudantes y secretarios: “Ahora observen lo que va a suceder”

Puso a la gallina en el piso y se alejó de ella un poco y agarró en su mano un puñado de trigo mientras sus colaboradores observaban asombrados cómo la gallina, asustada, adolorida y sangrando, corría detrás de su tirano mientras este le iba tirando puños de trigo y daba vueltas en la sala.

La gallina lo perseguía por todos lados.

Entonces, Elías Calles  mira a sus ayudantes y Secretarios quienes están totalmente sorprendidos y les dice:

“Así de fácil se gobierna a los estúpidos. ¿Vieron cómo me persiguió la gallina a pesar del dolor que le causé? así son la mayoría de los pueblos, persiguen a sus gobernantes y políticos a pesar del dolor que les causan por el simple hecho de recibir un regalo barato, una promesa estúpida o algo de comida para uno o dos días”

¡Comparte a ver si ya el país deja de ser TAN ESTUPIDO!!!!”

Hasta aquí el mensaje que me pidieron compartir, mi respuesta fue que no lo haría puesto que tengo la convicción que los mexicanos no dejaremos de ser estúpidos (de acuerdo a lo que propone la anécdota anterior como estupidez), ya que ESTA EN NUESTRA NATURALEZA,… y me acorde de la siguiente fabula atribuida al filosofo griego Esopo,…

Fabula de Esopo de el escorpión y la rana,…

Cuenta un relato popular africano que en las orillas del río Níger, vivía una rana muy generosa.

Cuando llegaba la época de las lluvias ella ayudaba a todos los animales que se encontraban en problemas ante la crecida del rio.

Cruzaba sobre su espalda a los ratones, e incluso a alguna nutritiva mosca a la que se le mojaban las alas impidiéndole volar. Pues su generosidad y nobleza no le permitían aprovecharse de ellas en circunstancias tan desiguales.

También vivía por allí un escorpión, que cierto día le suplicó a la rana: “Deseo atravesar el río, pero no estoy preparado para nadar. Por favor, hermana rana, llévame a la otra orilla sobre tu espalda”.

La rana, que había aprendido mucho durante su larga vida llena de privaciones y desencantos, respondió enseguida: “¿Que te lleve sobre mi espalda? ¡Ni pensarlo! ¡Te conozco lo suficiente para saber que si estoy cerca de tí, me inyectarás un veneno letal y moriré!”

El escorpión le replicó: “No digas estupideces. Ten por seguro que no te picaré. Porque si así lo hiciera, tú te hundirías en las aguas y yo, que no sé nadar, perecería ahogado.”

La rana se negó al principio, pero las incuestionables lógicas del escorpión fueron convenciéndola… y finalmente aceptó. Lo cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró, y comenzaron la travesía del río Níger.

Todo iba bien. La rana nadaba con soltura a pesar de sostener sobre su espalda al escorpión. Poco a poco fue perdiendo el miedo a aquel animal que llevaba sobre su espalda.

Llegaron a mitad del río. Atrás había quedado una orilla. Frente a ellos se divisaba la orilla a la que debían llegar. La rana, hábilmente sorteó un remolino…

Fue aquí, y de repente, cuando el escorpión picó a la rana. Ella sintió un dolor agudo y percibió cómo el veneno se extendía por todo su cuerpo. Comenzaron a fallarle las fuerzas y su vista se nubló. Mientras se ahogaba, le quedaron fuerzas para gritarle al escorpión:

“¡Lo sabía!. Pero… ¿Por qué lo has hecho?”

El escorpión respondió: “No puedo evitarlo. Es mi naturaleza”.

Y juntos desaparecieron en medio del remolino mientras se ahogaban en las profundas aguas del río Níger.

Ser estupido no es ningun problema, ni ofensa,…es una circunstancia situacional que tiene que ver con la cultura, los habitos, las creencias, co te sientas hoy, etc. lo malo esta en creertelo, enojarte cuando te dicen que lo eres y no hacer nada por transformarte, para si bien no eliminarlo, ya que siempre existira la estupidez residual que nos traicionara en ciertas condiciones, mitigar el efecto de la estupidez,…

¡Así que démonos cuenta y empecemos a sembrar la semilla que ha de mejora la genética de nuestra naturaleza con base a lo que ya hems aprendido!

Que tengan un excelente fin de semana!!!

 

CG